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martes, 6 de mayo de 2014

Real Sociedad - Granada C.F.

Odion Jude Ighalo. Sin duda este hombre se ha ganado el cariño de todos los granadinistas, y no precisamente por su calidad o su entrega, sino por sus goles en momentos decisivos. Ayer lo volvió  a hacer; cuando todo parecía perdido, cuando todo indicaba que nos la jugaríamos estas dos últimas jornadas ante equipos directos y más motivados que nosotros, aparece el nigeriano (en ligero fuera de juego) para dar un valioso punto al conjunto rojiblanco que nos sitúa a 3 puntos del descenso.


Lucas sacó a su once de gala (con Riki por el sancionado Brahimi) y no reservó nada para el partido de Almería, clara intención de que no da ningún partido por perdido, ni siquiera visitando a la Real. Por su parte, Arrasate también salió con todo, ya que en juego estaba arrebatarle la 5º plaza al Sevilla.

Los primeros minutos fueron un asedio por parte de los donostiarras. Con Vela y Griezmann con mucha libertad, siempre conseguían arrastrar varios jugadores defensores del Granada partiendo desde la banda y yendo al centro, dejando esa banda para que los dos laterales de la Real tuvieran vía libre. Encima, ni Riki ni Piti tienen el físico para ayudar en defensa y seguir a sus marcas, y por consiguientes, Nyom y Angulo siempre tenían que lidiar con esta inferioridad numérica (cuando le hacían dos contra uno) y táctica (si seguían a Vela y Griezmann, llegaban tarde a cubrir a los laterales).

Si a esto le añadimos un sensacional primer cuarto de hora de Canales, que jugaba como 3º centrocampista más que como media punta, ayudando siempre en la salida con el balón jugado en vez del pelotazo en largo, y que además servía como apoyo en banda, el Granada fue un fantasma sobre el campo.

Pero la Real no consiguió materializar esa superioridad tan aplastante y poco a poco sus 3 jugones se fueron desinflando, lo que generó que el Granada pudiera coger aire y respirar. Se equilibraba el partido, y gracias también a dos jugadores rojiblancos, Recio y Fran Rico. Ambos mediocentros supieron hacer correr el balón y desgastar a la Real, que cada vez le costaba más recuperar. Surtían  a los delanteros de buenas pelotas, e incluso llegaban al remate, véase Recio, que tuvo varias ocasiones en sus botas.  

En la segunda parte se hizo efectiva la superioridad del Granada, que durante los 10 primeros minutos tuvo varias buenas ocasiones y manejo el tiempo del partido. Pero una vez más, un jugador del Granada perdió los papeles. Recio fue expulsado y eso pudo haber decantado la balanza como ya pasara ante el Rayo, si no hubiese sido porque solo dos minutos más tarde de la visita de Recio a los vestuarios, Mikel González realizó una salvaje entrada sobre Iturra que le hizo que se fuera también a la ducha antes de tiempo.

Fue interesante ver entonces como manejaron ambos entrenadores el jugar con 10. Lucas decidió retrasar más a Piti pasando a jugar con un 4-3-2 (sigue sin confiar en Fatau), mientras que su colega de la Real optó por retrasar a Bergara como central, a Canales como mediocentro puro junto a Rubén Pardo, y a Vela y Griezmann con menos libertad y más pegados a sus medios. De esta manera, el centro del campo de la Real era ahora formado por 4 hombres, mientras que el Granada solo tenía 3, y uno Piti, que no destaca por su juego defensivo. La Real volvió a dominar el partido.

Era solo cuestión de tiempo que el conjunto de Arrasate marcara algún tanto, y así lo hizo, obra de Vela. Dos contra uno a Nyom en banda, el lateral de la Real llega a línea de fondo sin oposición, centra a placer y gol. Entonces dio entrada a Elustondo por un gris Rubén Pardo para resguardarse más en el centro del campo y en los balones aéreos.

 Alcaraz fue a la desesperada y retiró a Riki e Iturra por Buenanotte e Ighalo, que le pusieron más coraje que futbol, pero que, como vimos, a veces con eso basta. También entro Foulquier por Nyom, pero esto ya se sobreentiende, ya que esta temporada no hay un solo partido que por unas cosas o por otras el camerunés acabe un encuentro. Pinta lejos su futuro de Granada.