Anoche me pareció uno de los mejores partidos del Granada,
sino el mejor, en lo que va de Liga. Supimos jugarle al líder de la Liga,
incomodarles en la salida y no permitirle excesivas ocasiones. Tan sólo
pudieron perforar nuestra portería a balón parado, y lo hizo el mejor delantero
español del momento, Diego Costa,
tras un saque de esquina.
Lucas
sacó su once de gala, mientras que el
Cholo daba descanso a Koke, Mario Suarez y Raúl García, más la baja de
Filipe, y esto lo acabó notando mucho el Atleti. Primero porque Nyom está cada día más inconmensurable,
su banda es un cerrojo y acabó sacando de quicio al Cebolla y a Arda. Si este
jugador tuviera más técnica, y más confianza en la poca que tiene, hablaríamos
de un pedazo de lateral. Segundo, porque Lucas plantaba un 4-5-1 en defensa y
la escasa movilidad de Villa y del Cebolla entre líneas dejaba casi siempre con
superioridad numérica al Granada en todas las zonas del campo.
Si bien el partido contra el Elche había sido bastante
desastroso en cuanto a nivel de juego ofrecido, con una táctica similar
conseguíamos sacar bastante petróleo anoche, y gran parte de culpa la tiene
Alcaraz, que ayer planteó dos maneras de sacar el balón dependiendo de
cómo defendiera el Atleti. Excelente Lucas.
La primera manera de sacar el balón, era si el Atleti
no presionaba tan arriba, sacar el balón siempre jugado. Iturra por fin sacaba
el balón desde atrás incrustándose entre los dos centrales. Especial tirón
tenía la banda de Juanfran, donde Recio
se incorporaba a la banda, y Brahimi
a la media punta, con Bryan Angulo
doblándoles, provocando un 3 para 2 favorable al Granada.
La segunda, consistía en si el Atleti salía un poco
más a presionar, balón en largo para El
Arabi, que bien la paraba y daba de cara, bien prolongaba hacia Riki para que el madrileño corriera su
banda, bien provocaba una falta que ganaba metros. Buena parte de que este tipo
de jugadas siempre salieran era la ausencia de Mario Suarez, un “stopper” que
se encarga de cubrir muy bien los huecos que dejan los laterales; Tiago no es
un jugador tan rocoso atrás, pero sí que da más lucidez a la salida de balón.
Si a esto le sumamos una excelente presión en la salida
de balón del Atleti, vemos como además generábamos robos y situaciones de
contraataque que inquietaban a Courtois. En defensa, Coeff y Murillo cada vez
se entienden mejor, pero ambos tuvieron un par de lagunas que pudieron costarle
caro al Granada, y es que atrás deben ser más duros y menos permisivos sin
balón, y una vez que lo tienen, dárselo a los que lo saben jugar. Muy bien
también Iturra en las ayudas defensivas, parecía estar en todas partes el
chileno.
Aunque fue enorme el partido de todos anoche, hay que
destacar a El Arabi, que supo
leer el partido en todo momento para generar peligro con lo poco que teníamos.
Riki quizá acusa demasiado su esclavitud en banda y anoche estuvo desaparecido,
el banquillo parece su destino cuando Piti se recupere.
Por todo esto, a pesar de la derrota, lo que podemos sacar
no es sino una lectura positiva de un equipo que va a más en el tramo más
decisivo de liga. La salvación está más cerca.


