Más allá del resultado, peor fue el golpe que se llevó Pep por el partido que realizó su
equipo. Sabían que tenían que remontar el 1-0 de la ida y en ningún
momento el Bayern dio la sensación de que podía o de que quería remontar. La
falta de verticalidad que en muchas ocasiones se le ha achacado a equipos ya no
sólo de Guardiola, sino de ese
estilo de juego es lo que peor ha sentado a los dirigentes del último campeón
de la Champions…pero cuando fichas a Guardiola
sabes lo que fichas.
Curiosamente, ayer Pep
sacó un equipo más ofensivo, con los mismos jugadores que el año pasado avasallaron
al Barcelona, con extremos que siempre buscan encarar antes que pasar, con
laterales ofensivos y con dos delanteros. Curiosamente, eso precisamente fue lo
que acabó decantando la eliminatoria para el Madrid.
Lo dijo Pep en rueda de prensa, que su modo de entender el
futbol es poblando el centro del campo, teniendo el control de esa zona para
ganar el partido... sin embargo hizo todo lo contrario y volvió al Bayern
más alemán, mas vertical, pero sin ser ese Bayern. Cuando Robben o Ribery llegaban
al pico del área, no encaraban como hicieran temporadas pasadas, volvían para
atrás.
Pero para mí el principal error de Pep fue el alinear a
esos 2 delanteros, Müller y Madzukic. Debido a eso, sólo había dos
jugadores en el centro del campo, Kroos
y Schweinsteiger. A pesar de que en
los últimos años, a partir de la llegada de Van Gaal al conjunto germano, Schweinsteiger
comenzó a jugar como mediocentro defensivo, ayer siempre le pillaban
descolocado, fuera de zona para que el conjunto de Carlo Ancelotti contragolpeara sin oposición. Kroos además se ve que no es ese centrocampista “box to box” inglés
y no supo defender el contraataque del 3º gol del Madrid (Bale le pasa andando al lado y no le sigue en ningún momento).
Pep se dio cuenta de esto demasiado tarde, pues ya
iban palmando 0-3. Dio entrada a Javi
Martínez por Mandzukic y ese
agujero en la medular quedó solventado, no hubo más sustos blancos a la contra.
Tarde. En la segunda parte también hizo que Ribery jugara más centrado, añadiendo otro jugador más medio, y
dejaba ese carril izquierdo para Alaba.
Lahm por su parte, abandonaba
también con frecuencia el lateral diestro para apoyar en el medio, como habitúa
haciendo esta temporada. Ahora si era el Bayern de Pep.
Sin embargo, el otro entrenador no es tampoco un
principiante. Carlo ha demostrado
porque tiene el curriculum que tiene. Plantó la línea defensiva unos metros más
adelantados que en la ida, para que el Bayern se hartara de tocar todo lo que
quisiera lejos de la portería de Iker. Solo Ribery y su endiablada velocidad destrozaba ese muro central
formado por Modric y Xabi como eje principal más Di María, Bale y Ronaldo.
Además, como ventaja añadida de esa muralla, había menos
distancia con Benzema o Cristiano cuando el luso no ayudaba en
defensa, siendo más fácil ese primer toque que catapultaba en tromba al Madrid
y que decantó el partido de ida. Así llegó el 3º gol; no fue un pase de 70
metros, sino una contra a base de salir tocando y velocidad en los metros
finales. Partido para enmarcar del Madrid,
que ahora si tiene a un sólo paso la Décima.